Cierra Trattoria della Casa Nuova: un adiós más en la industria restaurantera de CDMX

Desde el pasado 19 de diciembre de 2020 la Ciudad de México regresó al estatus de semáforo rojo. Esto indica el cierre de las actividades “no esenciales” del sector productivo en la cadena de empleos y actividades comerciales en nuestra sociedad, debido al preocupante repunte de contagios y hospitalizaciones por la Pandemia por Covid19, la cual lleva ya más de un año azotando duramente a nuestro planeta.

Este nuevo rojo semáforo ha significado el “tiro de gracia” para cientos de establecimientos en la industria de la hospitalidad. Sobre todo en el renglón de los restaurantes, motivo por el cual las voces de protesta en el sector se están haciendo notar por el nulo pronunciamiento de las autoridades de la Ciudad de México ante la cercanía del 11 de enero. En esta fecha supuestamente el semáforo será cambiado a naranja. Con ello, los restaurantes de toda la capital del país podrían regresar a tener aforos controlados de comensales. Igualmente, mantendrían horarios escalonados de actividad y venta controlada de bebidas alcohólicas.

Sin embargo, faltando unos días para la fecha antes mencionada, las autoridades no se han pronunciado sobre la forma en la que se reiniciarán las actividades.

2020: duro revés para los restaurantes

Recordemos que el año pasado nuestra industria sufrió un duro golpe; pérdidas de empleos al por mayor y el más penoso cierre de restaurantes que formaron parte del medio gastronómico capitalino durante décadas. Fue el caso del cierre definitivo del restaurante Sir Winston Churchill’s, la cual reseñamos en este espacio.

Esto sin contar los miles de negocios familiares afectados: fondas, comidas corridas, restaurantes de barrio que no pudieron soportar la inflexible postura de los caseros. Estos, al no estar regulados en un marco legal provisto por la no existente declaratoria de emergencia nacional por la pandemia, no han ayudado en nada al sector. Mismos que han visto día con día cerrar hasta los negocios más prósperos.

En las calles se nota la crisis

Las calles de Polanco son una prueba de ello; la especulación inmobiliaria ha provocado un caos de rentas, ventas y traspasos que seguramente tardará años en resolverse. El comercio informal ha crecido en porcentajes alarmantes. Quién podría culpar a la gente que ha quedado desempleada y busca por todos los medios salir literalmente a la calle a vender, desde pasteles en la esquina, hasta pedir cooperaciones voluntarias vestidos de meseros alegando en cartulinas que forman parte de las brigadas de meseros de los banquetes, inoperantes en su mayoría desde el mes de marzo del año pasado.

La gran paradoja radica en la visible afluencia de personas y automóviles en las calles de la capital. En estos primeros días del año hasta hemos tenido “el lujo” de tener el regular tránsito famoso en todo el mundo por formar atascones de horas y horas. ¿a dónde va toda esa gente durante un semáforo rojo? ¿por qué la ley aplica para los negocios establecidos, los que pagan impuestos, rentas, nóminas y mueven la economía y el comercio formal, pero no aplica para todo lo demás?

El vacío legal y la falta –a estas alturas de la pandemia- de un manual de operación ante la contingencia es verdaderamente escandaloso; me consta, porque hablo todos los días con decenas de restauranteros en todo el país, que la situación es insostenible. Muchos de ellos están de acuerdo en mantenerse cerrados para apoyar a los miles de mexicanos enfermos o muertos durante este terrible hecho que sale de las manos de toda competencia humana. Sin embargo, no pueden entender que nada, absolutamente nada, esté a su favor: la condonación de la luz o el agua en sus locales, impuestos, ayuda para nóminas, para rentas, ¡algo! A estas alturas cualquier cosa sería vista como un gesto de ayuda. Ya no digamos del gobierno, digamos un gesto humano de solidaridad ante la tragedia económica que ha supuesto este asunto que a todas luces nos rebasa a todos como sociedad.

En Culinaria Mexicana y en Larousse Cocina estamos a unos días de imprimir y presentar nuestra Gruía de restaurantes México Gastronómico. La hacemos hace más de seis años y en ella, damos cuenta de los mejores restaurantes de todo México. No hemos podido terminar la edición porque todos los días nos enteramos de un nuevo cierre.Esto nos duele y nos pone en perspectiva. La industria verá cambiada su realidad para siempre si no se hace algo a tiempo para ayudarla.

Adiós a la Trattoria della Casa Nuova

Hace tres días, el restaurante La Trattoria della Casa Nuova, célebre feudo localizado durante más de cuatro décadas en la Avenida de la Paz en la zona de San Ángel, anunció su cierre definitivo.

“Todo comenzó con Le Petit Cluny en 1981. Desde entonces hemos contado con su invaluable compañía y lealtad. Tras cuarenta años de deleitarnos con pan, pizzas, lasagnas, pastas, postres e infinidad de recetas originales y hecho de forma artesanal, con el más profundo amor por compartir la comida, cerramos este inigualable capítulo. El 6 de enero, La Trattoria della Casa Nuova cierra sus puertas de manera definitiva, lo cual no significa que no nos volveremos a ver muy pronto…”, dijo Trattoria en su cuenta de Instagram.

Recuerdo las largas filas que se hacían a inicio de los ochentas sobre Avenida de la Paz para tener lugar en Le Petit Cluny. Mi padre era un fanático de sus maravillosas pizzas. Siempre nos recibían con pan recién salido del horno; tanto Le Petit Cluny como La Trattoria della Casa Nuova fueron pioneros de la cocina italiana casera en la Ciudad de México. Restauranteros de corazón y de instrucción a través del trabajo arduo y constante los vamos a extrañar. Un abrazo solidario a Adriana Casanova y Serge Roterman, esperamos ver su magnífica cocina regresar muy pronto a nuestras mesas.

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