Bitácora

Jalisco en cuatro días: un recorrido por sus tesoros culinarios

Jalisco destaca por su gran oferta gastronómica y recintos culturales: haciendas, quintas, Pueblos Mágicos y municipios llenos de historia.

Al pensar en Jalisco, es común escuchar destinos como Guadalajara, Puerto Vallarta y Tequila; sin embargo, el estado resguarda tesoros gastronómicos y culturales, así como recintos históricos poco conocidos, pero con mucho que contar.

Desde el Pueblo Mágico de San Sebastián del Oeste, hasta el municipio de Tuxcueca, Jalisco sorprende con grandes haciendas, viñedos, degustaciones y catas, ¡un recorrido que vale la pena conocer!

San Sebastián del Oeste

Visitar el Pueblo Mágico de San Sebastián del Oeste es como viajar al pasado. Sus iglesias, haciendas y minas antiguas te transportan a la época colonial.

Al caer la noche, la Hacienda Jalisco te hará sentir como en el viejo oeste. Ésta fue construida hace casi 200 años con el objetivo de guardar los tesoros de las minas de los alrededores, antes de ser enviados a España.

Incluso, la iluminación del lugar es principalmente a base de candiles y velas, está exhibido en la entrada un carruaje original de la época, y se encuentra sumergida entre grandes árboles, lo que resulta en una vista espectacular a la hora del desayuno.

Dentro de su oferta gastronómica, destaca Jardín Nebulosa del chef Nicolás Cano. Se trata de un restaurante de cocina mexicana estacional cuyo objetivo es rendir homenaje a la botánica de la región en cada plato.

En este Pueblo Mágico también se encuentra la taberna Tesoro del Oeste, una destilería de raicilla artesanal, bebida destilada del agave con Denominación de Origen. Al visitar, no dudes en preguntar por las catas de raicilla y los recorridos por la taberna para conocer todo el proceso de la bebida.

Horno de piedra de Tesoro del Oeste

Ahualulco de Mercado

Aproximadamente a cuatro horas de distancia, se encuentra el municipio de Ahualulco de Mercado. Conocido por su gran riqueza natural y vegetación, alberga la Hacienda El Carmen, un recinto con más de 400 años.

La Hacienda El Carmen es también un negocio familiar que ha pasado de generación en generación en la familia Baeza Serrano. Martha Serrano Zermeño y Joaquín Baeza del Monte fueron los encargados de convertir el lugar en lo que se conoce hoy en día. No obstante, su hija, Mónica Baeza, es actualmente la cabeza detrás de todo el proyecto.

Mónica, con su carácter y sentido del humor, ronda por la hacienda acompañada de su perra Flora, lista para ensuciarse las manos y trabajar en lo que se necesite, desde acomodar sillas y sembrar, hasta guiar por cada rincón a sus invitados.

Su restaurante “Don Ambrosio”, ubicado en el patio central de la hacienda, ofrece cocina internacional elaborada con ingredientes de su propio huerto.

Con un espacio de entre seis y ocho hectáreas, Hacienda El Carmen ha sido sede de famosas filmaciones; cuenta con un invernadero donde principalmente producen hortalizas; salones para eventos sociales y su propia destilería de ron artesanal.

Centro de Investigación Gastronómica Maru Toledo

Otro de los tesoros escondidos de Jalisco se encuentra en la localidad de Teuchiteco. Se trata de el Centro de Investigación Gastronómica de Maru Toledo, investigadora gastronómica y autora de 28 libros.

“La razón de haber comenzado este proyecto fue para conocer un poco más de dónde venimos. Con el pasar de los años, quería entender más a fondo por qué nosotros no teníamos lo que tienen otras cocinas, como Oaxaca, por ejemplo. Así quise entender el origen de nuestra cocina desde tiempos prehispánicos”, compartió Maru Toledo.  

Actualmente, cuenta con el Centro de Investigación Gastronómica, en donde ella y su equipo, conformado por cocineras tradicionales, trabajan día con día en preservar e investigar la cocina jalisciense.

Asimismo, el centro brinda talleres y clases de cocina. Entre ellos, el taller de “Moles prehispánicos” en donde Maru Toledo y Francisca Flores, conocida como “Pachita”, deleitan a sus comensales con un menú de siete tiempos: atole de azafrán, chile atole “cuxalá”, tesmole, mole de tortilla quemada, mole de nuez con carne de cerdo, adobo de costilla y fideo con leche.

Entre comales y anafres al aire libre, las cocineras trabajan y explican todo el proceso. “No hay buena tortilla si no hay un buen nixtamal, así me decía mi mamá”, explica “Pachita” mientras trabaja en el metate.

Municipio de Tuxcueca

En el municipio de Tuxcueca está Finca La Estramancia, un viñedo boutique al pie del Lago de Chapala.

Gerardo Torres, después de haberse jubilado como abogado, abrió La Estramancia en 2011. Inició con 100 plantas de Tempranillo, y a la fecha, cultivan siete mil plantas de Malbec, Tempranillo y Syrah.

Desde 2016, se realiza una sola cosecha para propiciar el fortalecimiento de la planta. Y un año después, se inició la vinificación de las primeras uvas. Actualmente, la marca cuenta con dos vinos tintos (Tempranillo y Malbec) y dos rosados (Tempranillo-Syrah y Syrah espumoso).

A su vez, Finca La Estramancia ofrece visitas guiadas, degustaciones y catas para grupos mínimo de ocho personas. Además, la marca también cuenta con un catálogo de productos artesanales: miel de abeja, mermeladas, aceite de olivo y nueces, entre otros productos.

Para finalizar el recorrido por los tesoros escondidos de Jalisco, en la carretera a Chapala, está Birriería Chololo. Un restaurante con más de 100 años de tradición, con especialidad en birria jalisciense.

Jalisco está repleto de sorpresas, desde recintos con años de historia, hasta propuestas y experiencias gastronómicas únicas. Descúbrelos y adéntrate en la calidez y hospitalidad del estado.

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