Cinco cocineras al rescate de la gastronomía yucateca

La gastronomía yucateca ha logrado mantenerse en las mesas de las grandes comunidades gracias a cocineras y cocineros que se dedican a compartir sus conocimientos culinarios por generaciones.

La cocina de Yucatán está elaborada de una exquisita mezcla de ingredientes que fueron utilizados por los antiguos mayas y que, con el paso de los años, pasaron a las manos de los españoles durante la Colonia.

Pepita de calabaza, orégano, cebolla morada, naranja agria, chile dulce, lima, achiote y tomate; también las carnes de cerdo y de pavo, son los principales ingredientes que no pueden faltar a la hora de cocinar.

Guardianas de la gastronomía

Cinco cocineras continúan compartiendo con las nuevas generaciones los sabores de la gastronomía yucateca y de sus ancestros. Es tarea de todos preservar la cocina tradicional mexicana; sin embargo, pocas personas tienen esta misión en su vida.

Rosalía Chay

Originaria de la comisaría de Yaxunah en el estado de Yucatán, Rosalía Chay ha logrado mantener vivas las enseñanzas de sus abuelas. Esto a través de su cocina y la transmisión de sus conocimientos.

Rosalía aprendió sobre las técnicas legendarias de la cocina maya que han cautivado al mundo y, al igual que otras cocineras, aprendió técnicas de antaño como el Pib, cocinado al horno bajo tierra.

Esta cocinera ha logrado sorprender a los expertos con otros platillos como la cochinita pibil y el relleno negro, por lo que actualmente es reconocida como máxima exponente de la gastronomía yucateca.

Clotilde Poot “La abuelita de Maní”

A sus 84 años, doña Clotilde Poot continúa compartiendo sus conocimientos culinarios con sus seres queridos y sus invitados.

Desde muy pequeña observaba cocinar a su madre para alimentar a su familia y, al mismo tiempo, aprendía de las bondades de la gastronomía. Años después doña Clotilde logró perfeccionar las técnicas que hoy se traducen en platillos de sazón inigualable: relleno negro, tamales colorados y pipián.

Ni la edad, ni el idioma han impedido que esta mujer nacida en el pueblo de Maní, en Yucatán, detenga su pasión por cocinar.

Doña Evelia Arce y Escamilla

Doña Evelia Arce fue profesora del magisterio durante 15 años hasta que decidió transformar su vida y dedicarse a la cocina.

Fue en 2001 cuando abrió su cafetería Soberanis, en la ciudad de Motul, en Yucatán; desde entonces, ha logrado seducir el paladar de comensales nacionales e internacionales con platillos tradicionales de la región, a los que añade su toque personal.

Miriam Azcorra

Miriam Azcorra, originaria del pueblo de Izamal, en Yucatán, ha trabajado a lo largo de su vida para difundir la cocina ancestral yucateca en el Restaurante Kinich, un referente culinario desde el año 1993.

En este lugar, Miriam no solo difunde sus sabores y saberes a través de diferentes platillos tradicionales, sino también pone en alto el nombre del estado. Kinich forma parte del conservatorio de la cultura gastronómica mexicana por la UNESCO y es parte de la Guía de los 250 Mejores Restaurantes de México.

Dalia María Yam Acosta

La juventud no nos hace ajenos a nuestra herencia; prueba de ello es Dalia María Yam quien desde niña aprendió el arte de hacer chocolate artesanal de la mano de su abuela Eulalia Teh.

Dalia es experta en cada uno de los pasos que conforman los saberes del chocolate. Desde el proceso de tostado del cacao, la molienda y la elaboración de la pasta, hasta el entablillado.

Hoy en día, ha logrado lo que se ha propuesto y se dice una mujer apasionada, trabajadora, fanática de las costumbres y tradiciones de su pueblo. Esta tradición familiar se ha convertido en su emprendimiento; Dalia se enorgullece de saber que su trabajo es reconocido por impulsar la cultura y el empoderamiento.

“En los últimos tiempos, se ha apostado por dar visibilidad a la figura femenina y a su situación a la hora de emprender casi cualquier proyecto. También en el ámbito empresarial sentir el respaldo de otras mujeres nos hace sentir seguras y confiadas de lo que pudiéramos aportar a nuestra región”, cuenta Dalia.

La riqueza culinaria de Yucatán depende, en gran medida, de cientos de personas que luchan por mantenerla viva. Recuerda consumir alimentos de origen local y continuar con la difusión de la gastronomía nacional.

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