Turquía, un país para saborear
Por Marcela Morales
Cinco días, tres ciudades y una infinidad de sabores milenarios de dos continentes.
Entre mezquitas, castillos, palacios y restaurantes, Turquía ofrece una mirada distinta al país, lejos de las postales más conocidas de Estambul y Capadocia. A través de este recorrido de cinco días, cubrirás una agenda cultural y culinaria que te llevará a experimentar un viaje memorable.
Comenzamos con la parte noroeste de Turquía, con su litoral plagado de vestigios de civilizaciones e imperios que remontan los días del reino posterior de Alejandro Magno y al Imperio Otomano. Rize y Trabzon, son las dos ciudades clave ubicadas en la costa del Mar Negro.

Rize
Esta ciudad es, para Turquía, el corazón de la región del té. El cultivo en los montes cercanos abastece a todo el país; también es un punto de partida y la principal entrada para hacer senderismo en las Montañas de Kaçkar.
Día 1
Para el día uno, recomendamos empezar con un desayuno con productos locales en el Hotel Ramada. Después, un recorrido a la zona montañosa de Ayder, donde la espectacular vista a las montañas nevadas y a la cascada, te sorprenderán. Al regreso, el Castillo de Zilkale se convierte en una visita imperdible.


En la carretera que bordea el río, te recomendamos hacer una parada para comer en el restaurante de cocina regional turca Ata Konağı Restaurant. No dejes de probar la ensalada de zanahoria, el asado de cordero y el postre tradicional de Baklava.
Al terminar, una parada recomendable es en la Cascada Palovit Şelalesi. Por la noche, en el Centro Histórico de Rize, visita el restaurante tradicional Liman Lokantasi. Fundado en 1964, con sus platillos de alubias blancas, arroz y carne salteada acompañados del pan tradicional; para cerrar, recomendamos el postre de arroz con leche horneado.


Día 2
A 50 minutos de Rize, se encuentran los montes de cultivo de té en los Jardines de Çeçeva. Aquí podrás podrás cosechar hojas de té utilizando la vestimenta tradicional y terminar con una taza de té negro mientras disfrutas de una vista privilegiada hacia los campos.



Más tarde, recorre el centro histórico con sus cientos de comercios tradicionales como la venta de pan, pescado, artefactos para la cocina, así como tiendas de postres tradicionales. Para la comida te sugerimos visitar el icónico edificio en forma de taza de té que cuenta con tiendas de artesanías y productos locales. Dentro se encuentra el restaurante Nalia, cocina del Mar Negro. Recomendamos empezar con un Muhlama, un queso Kolot (queso semiduro tradicional de Turquía) con mantequilla, mezclado con harina de maíz. De plato fuerte una tarta de queso con huevo acompañado de la bebida ancestral de fermentado de jugo de uva con almidón.
Al término de la comida en Rize, en un trayecto de casi dos horas, toma la carretera rumbo a la ciudad de Trabzon. No puedes perderte de la fábrica de té para una degustación y compra de té (negro, verde, orégano y limón entre otros).
Trabzon se caracteriza por sus excelentes platillos elaborados con pescado fresco del Mar Negro. Así que una excelente idea para la cena es el restaurante BordoMavi, con sus insignias culinarias como anchoas fritas con verduras, rodaballo a la parrilla y su crujiente de salmón deshuesado.



Trabzon
La historia de esta ciudad comienza en el año 746 A.C. Actualmente es un importante puerto marítimo que recibe mercancía de Georgia, Armenia, Azerbaiyan e Irán. Por ello, es la ciudad más cosmopolita del Mar Negro.

Día 3
En el tercer día de tu recorrido por Turquía, recomendamos tomar rumbo a las montañas para llegar al monasterio Sümele. Donde encontrarás su impresionante construcción escalpada en la montaña e interiores decorados con frescos de los primeros cristianos en Trabzon.
A tu regreso, no puedes perderte el centro histórico y la Plaza central, donde podrás comer en el restaurante Cemilusta. Indispensable probar sus deliciosas hojas de parra o las albondigas, su platillo estrella durante 50 años.


Posteriormente, sugerimos una caminata por el centro de la ciudad para visitar alguna de las tiendas con productos locales como la miel o el chocolate. Rumbo al aeropuerto, y antes de tomar el vuelo a Estambul, sugerimos probar en Terminal Pride la famosa «pizza» alargada turca.



Estambul
Es una ciudad con una gran oferta cultural, histórica y nocturna. La única limitante es el tiempo del que dispone el viajero. Sin embargo, con estos dos días habrás cubierto lo más representativo y milenario de esta antigua y cosmopolita ciudad de Turquía.

Día 4
El plan perfecto para iniciar el día es recorrer la zona de Sultanahmet. Conocida como el corazón de la ciudad antigua: Santa Sofía, Mezquita Azul, el Palacio Topkapi y la Cisterna Basílica. A unos cuantos pasos, podrás disfrutar del menú de degustación con 98% productos locales, en Avlu, dentro del legendario hotel Four Seasons.


A la par, recomendamos visitar el Gran Bazar y sus cientos de locales con artesanías y productos turcos. Así, antes del atardecer podrás dirigirte a la zona de Beyoglu para recorrer el área comercial en torno a la Torre Gálata.
Por la noche, la cenn esa zona es obligada en el restaurante con Estrella Michelin Neolokal, ubicado dentro del histórico edificio Salt. El lugar cuenta con una terraza para disfrutar el atardecer, con su menú de degustación y maridaje con exclusivos vinos turcos. Requiere previa reservación.



Día 5
Llegamos al quinto día de este gran viaje por Turquía. Otra visita obligada es, sin duda, el Palacio Yildiz y su mezquita. Un sitio que merece una visita temprana para disfrutar del recorrido antes de la llegada de más visitantes.
Luego, dirígete al estrecho del Bósforo para una travesía en yate bordeando la zona asiática y europea de Estambul. Esta ruta marítima es una de las más estratégicas e históricas a nivel mundial. Al terminar este recorrido, recomendamos dirigirte a la avenida Köybasi, cerca del muelle. Entre las opciones destaca Filko Yeniköy, cuyo concepto se resume en la frase «toques modernos en sabores tradicionales«. Sus brochetas de cordero y el Fiko Kebab son una buena muestra de esta propuesta culinaria.



Por la misma avenida de Köybasi llegarás a la mezquita Ortaköy, otro imperdible. Tras visitarla sugerimos recorrer sus calles aledañas con sus encantadores cafés, galerías, anticuarios y tiendas de artesanías provenientes de todo el país.
Finalmente toma un taxi rumbo a la parte alta de Estambul para cenar en el restaurante con Estrella Michelin: BIZ, dentro del Centro Cultural Atatürk. Cuenta con la mejor vista de la ciudad. Vale probar el salmón con guarniciones mediterráneas y una salsa hecha con especias turcas. El maridaje con etiquetas turcas es un lujo para el paladar. Para finalizar sugerimos un postre clásico otomano, pudín hecho con cerezas ácidas acompañado de crema espesa turca.



Con este itinerario, en solo cinco días sabrás el por qué visitar Turquía es un destino obligado para cualquiera que se considere un sibarita.
¡Al menos una vez en la vida, visita Turquía!
