La pasión de Leonora Carrington por la cocina

Leonora Carrington fue una pintora, escultora y escenógrafa que también gozaba de las artes culinarias. Hoy conmemoramos su aniversario luctuoso con referencias gastronómicas plasmadas en algunas de sus obras.

Por Andrea Nyrup

El trabajo de Leonora Carrington se caracteriza por sus escenas oníricas, protagonizadas por personajes peculiares y una carga de simbolismo mágico. Como suele ser en los sueños, los espacios de sus obras se inspiran en lugares cotidianos; ciudades; habitaciones; templos y cocinas, rodeados de una atmósfera ilusoria.

A través de sus pinturas, Leonora Carrington comprende a la cocina como un centro social dispuesto a la interacción y a la transformación de los ingredientes. Para la pintora, la cocina es un laboratorio de alquimia en el que se disuelven aromas, sabores y saberes en un acto mágico.

La comida de Lord Candlestick

En La comida de Lord Candlestick (1938) Leonora Carrington hace una crítica a la aristocracia inglesa con una pintura que destaca la inmortalidad de una clase indiferente al sufrimiento y el dolor, preocupada por cubrir sus necesidades banales. En la obra se puede apreciar a distintos seres disfrutando de alimentos en figuras desproporcionadas y surrrealistas.

La comida de Lord Candlestick

La casa elefante

En la obra La casa elefante, de 1945, la pintora plasma las estancias de una casa de dos pisos, habitada por personajes femeninos que realizan tareas domésticas. En el extremo inferior derecho se logra ver la cocina, donde se encuentran tres mujeres alrededor del fuego; una de ellas, vestida de estrellas, remueve un caldero que hierve.

Esta pieza denota la estrecha relación de símbolos y correspondencia, como, comida y alquimia; mujer y bruja; sueño y vigilia; el cielo y la tierra. La preparación de alimentos, la magia y la pintura, tienen como fin la creación de realidades sin límites.

La casa elefante

Las solteronas

En 1947 Leonora Carrington recrea una fiesta del té surrealista en Las solteronas, donde distinguidas damas de la aristocracia se reúnen para tomar el tradicional afternoon Tea, acompañado de un pastel cubierto de merengue que es picoteado por un ave. La convivencia es tan agradable que hasta un ser angelical se reúne a tomar el té con las mujeres.

Las solteronas

Leonora y la cocina mexicana

En 1942 Leonora Carrington realiza su primer viaje por México, país donde se fascina por la cultura surrealista, la brujería y la gastronomía. Es en el ex convento de Santa Rosa, en Puebla donde la pintora conoce el mole poblano, mismo al que describe como «comida negra majestuosa».

La cocina conventual y el mole inspiraron a Carrington para crear una obra literaria llamada La invención del mole y una pintura en óleo llamada La cocina aromática de la abuela Moorhead, de 1975.

Esta pintura muestra una cocina de paredes rojas, de espacios amplios y fogones que dan un guiño a las cocina de los conventos novohispanos; dentro de esta cocina vemos diferentes seres preparando los alimentos, portando un cuchillo, un ajo y un plato.

La cocina aromática de la abuela Moorhead

En la mesa destacan ingredientes como la berenjena, pimientos, cebollas, una col morada, ajos y mazorcas de maíz; además, es protegida con un círculo trazado en el suelo con tres cabezas de ajo distribuidas en él, como si se tratara de un acto mágico.

En la esquina inferior izquierda podemos notar a un personaje de rodillas moliendo maíz en un metate; además, al fondo encontramos a un ser cocinando un guiso en los fogones. Otros personajes misteriosos que aparecen en la pintura son un ave blanco -que es visiblemente más grande de lo normal- y el personaje crestado.

Las recetas de Leonora Carrington

En 2017, la Universidad Autónoma Metropolitana adquirió por comodato la casa donde vivió Leonora Carrington ubicada en la colonia Roma, en la Ciudad de México.

Con el afán de conservar y difundir la vida y obra de Leonora Carrington, la UAM publicó el libro La Cocina alquímica (o cómo salvarse de la hostilidad del conformismo): recetario de Leonora Carrington, escrito por Alejandra Osorio Olave; Itzel Fabiola Jiménez Loranca; América Fabiola Sánchez León, y Ollintzin Mary Carmen Rosas Juárez.

La Cocina alquímica (o cómo salvarse de la hostilidad del conformismo): recetario de Leonora Carrington.

El libro se nutrió de cartas, entrevistas y archivos para crear una compilación de las recetas que alguna vez fueron realizadas por Leonora Carrington para alimentar a sus hijos y amigos. Asimismo incluye ensayos que explican las referencias gastronómicas y su simbolismo en la obra pictórica de la artista.

Las autoras señalan que para Leonora, el acto de cocinar era una unión entre sus ancestras, la alquimia, los ritos de brujería y las tradiciones chamánicas. Cuando tenía invitados en su casa, se tomaba “horas y horas de meticulosa preparación” inspirada en las recetas inglesas de un libro de cocina del siglo XVI.

La cocina de Leonora Carrington

En el libro creado por la UAM podrás encontrar recetas inspiradas en sus cuentos como: Pollo perfumado relleno de hongos; Pastel blanco; Tarta de anémonas; Cerdo borracho relleno de higos en almohada de mariposa, y Mousse de espárragos y chícharos.  También contiene recetas familiares como un Pudding de navidad; paprikash, y el ya mencionado Mole negro.

Al final de su vida la artista explicó a Yolanda Giduño Alvarado, su cuidadora, recetas a base de legumbres y vegetales: lentejas a la mexicana; sopa de frijol con vino; caldo de pollo con peras y espagueti al vino blanco.

Ahora ya lo sabes, así como en la vida y obra de Leonora Carrington, la gastronomía se manifiesta en distintas artes.

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