Maridaje con destilados
Por Silvia Ayala
Fotos: Claudio Poblete
Hace un par de semanas la gran empresa española González Byass nos invitó a una comida maridaje; curiosamente no se trataba de un maridaje con sus excelentes vinos, como en alguna otra ocasión habíamos podido disfrutar, sino que esta vez el maridaje se realizó con tres destilados, que a primera vista parecía una extraña combinación.
The London No. 1, Byass 12 y Chinchón de la Alcoholera, fueron los protagonistas de dicha tarde, donde además de disfrutar de estos productos, pudimos conocer y conversar con Jorge Grosse, director general de la casa fundada en 1835.
Al llegar al restaurante D.O. del chef Pablo San Román, nos recibieron con un gin&tonic preparado con la ginebra Súper Premium “The London No. 1”, la cual hace unos meses ganó el primer campeonato mundial de gin&tonic celebrado en el marco del festival San Sebastián Gastronomika.
Esta delicada mezcla de más de 12 botánicos y un tenue color azul turquesa definitivamente está cautivando a los amantes del gin&tonic, entre los que me incluyo, y a nuevos aficionados a este coctel hoy muy en boga, pues su sabor suave pero característico es ideal como aperitivo o incluso como digestivo.
En esta ocasión el maridaje se realizó con un rico entrante de aceitunas aliñadas y quesos variados de cabra y oveja, muy al estilo español de las tapas y los pinchos.
A continuación, y sólo por no dejar de probar uno de los grandes vinos de González Byass, disfrutamos de un reserva bajo la etiqueta de Beronia una excelente mezcla de tempranillo, mazuelo y graciano, calificado recientemente por Wine Spectator como el mejor Rioja. El maridaje se ejecutó con unos deliciosos medalloncitos de res con salsa de pimienta verde y guarnición de papa panadera.
Para acompañar el postre, la clásica Tarta de Santiago, elaborada con almendras, bebimos Chinchón dulce en las rocas con granos de café tostados. Tal como lo explicaba Grosse, esta marca es sin duda reflejo de la mezcla entre las culturas española y mexicana que perdura hasta la fecha, pues su arraigo entre los mexicanos se dio casi a la par del inicio de su elaboración. |